CONTEXTO HISTÓRICO DE LA BIOLOGÍA FORENSE


Desde los inicios de la humanidad, mucho antes de las primeras grandes civilizaciones, comienzan a surgir los primeros problemas delictivos. De hecho, no podríamos negar que desde el momento que existe el derecho de uno existe de manera inalienable el riesgo de que ese derecho le sea arrebatado por alguien más fuerte, por lo que surge la necesidad de establecer normas de convivencia y de castigar a quienes las infringen. Dichas normas no siempre estaban dirigidas a proteger los derechos individuales en general, sino más bien, los intereses del individuo o grupo más poderoso.

Entendiendo que la administración de justicia se da a través de la búsqueda de la verdad. Esta búsqueda ha ido evolucionando acorde a los tiempos, desde la verdad revelada por el dedo de Dios, llamada también JUSTICIA DIVINA u ORDALÍA, en donde el chamán, considerado un ser dotado de poderes mágicos, es el nexo entre los dioses y los mortales humanos, por lo que se convertiría en el aplicador de justicia y el hierro candente, el fuego directo, el agua hirviente, el veneno, la magia y la adivinación sus métodos. Haciendo de las ordalías la primera forma de administración de justicia.

Luego en las denominadas sociedades bárbaras, se da la aparición de los conocidos duelos o PUGNA DUORUM (duelo judicial), en donde la habilidad y la fuerza eran decisivas, el vencedor tenía la razón y el vencido era el culpable o no tenía la razón.

Ya en la edad media, se empieza a utilizar la SAGRADA CONFESIÓN obtenida gracias a torturas y abusos, aplicadas tanto por jueces o clérigos en la santa inquisición.

En la edad Moderna, hace su aparición la denominada reina de las pruebas, conocida como la PRUEBA TESTIMONIAL, muy utilizada en las famosas ejecuciones religiosas en el siglo XVII en la Nueva Inglaterra Norteamericana.

Los juicios de Salem fueron una serie de audiencias locales, posteriormente seguidas por procesos judiciales formales, llevados a cabo por las autoridades con el objetivo de procesar y después, en caso de culpabilidad, castigar delitos de brujería en Massachusetts, entre febrero de 1692 y mayo de 1693. Este acontecimiento ha sido usado retóricamente en la política y la literatura popular como una advertencia real sobre los peligros del extremismo religioso, acusaciones falsas, fallos en el proceso y la intromisión gubernamental en las libertades individuales.

Ya a finales de la era moderna, donde se comienza a dar valor a la dignidad individual del hombre, surge la nueva idea de investigar los delitos y apresar a los delincuentes, nace también el concepto de investigar antes de castigar. Por lo que, en contraposición a las engañosas confesiones de testigos, surge la PRUEBA INDICIARIA, como mudo testigo de un hecho, que no miente; la cual ya tiene sus orígenes en el hombre primitivo, quien era capaz de seguir las huellas de las pisadas de sus presas, para poder cazarlas, habilidad que ha quedado dormida en el hombre moderno.

Existen antecedentes de la utilización de la evidencia indiciaria en tiempos anteriores a la era moderna. En el año 1000 el jurista romano Quintilliano, probablemente padre de famoso orador Marco Fabio Quintiliano, usó como prueba para absolver a su cliente un hombre ciego acusado de asesinar a su madre ante la Corte Romana, comparando la impresión de una palma sangrante hallada en la escena la cual no coincidía con la mano de su cliente.

Y en la en la China del siglo XIII, se escribe el famoso libro “Hsi Duan Yu” (Borrando las Huellas del Crimen), considerado el primer libro de medicina legal de autor anónimo, en este libro está registrado el primer antecedente del uso de insectos en la solución de un caso de homicidio.

El primer uso histórico de la entomología en la investigación de los crímenes se dio en la China del siglo XIII. Song Ci, un intendente Judicial, escribió un manual médico titulado el Borrando las Huellas del Crimen. Song, describe como se utilizó por primera vez la entomología forense para investigar un asesinato en un pueblo. Los hombres de la aldea fueron convocados, y se les ordenó llevar a sus hoces. La víctima del asesinato había sido degollada con una hoz. Song Ci predijo con exactitud que el propietario de la hoz con moscas zumbando sobre él era el asesino, ya que las moscas son atraídas por la sangre.

Paralelamente al proceso histórico de las formas de administrar justicia, el avance del conocimiento humano, el desarrollo tecnológico y científico, permiten un mejor entendimiento de la naturaleza humana, haciéndose descubrimientos importantes en la física, química, biología y conducta humana.

Es demás conocida la leyenda de "Eureka" de Arquímedes de Siracusa (287-212 a.C.), donde se narra cómo inventó un método para determinar el volumen de un objeto con una forma irregular. El Rey Hierón II ordenó la fabricación de una nueva corona con forma de corona triunfal, y le pidió a Arquímedes determinar si la corona estaba hecha solo de oro o si, por el contrario, un orfebre deshonesto le había agregado plata en su realización. Arquímedes tenía que resolver el problema sin dañar la corona, así que no podía fundirla y convertirla en un cuerpo regular para calcular su masa y volumen, a partir de ahí, su densidad. Mientras tomaba un baño, notó que el nivel de agua subía en la bañera cuando entraba, y así se dio cuenta de que ese efecto podría ser usado para determinar el volumen de la corona. Debido a que el agua no se puede comprimir, la corona, al ser sumergida, desplazaría una cantidad de agua igual a su propio volumen. Al dividir el peso de la corona por el volumen de agua desplazada se podría obtener la densidad de la corona. La densidad de la corona sería menor que la densidad del oro si otros metales menos densos le hubieran sido añadidos. Cuando Arquímedes, durante el baño, se dio cuenta del descubrimiento, se dice que salió corriendo desnudo por las calles, y que estaba tan emocionado por su hallazgo que olvidó vestirse.

A mediados del siglo XIX, la gente ya tenía una idea más clara acerca del investigador detective, el cual se encargaba de analizar evidencias físicas, esto es, las sustancias naturales o sintéticas dejadas en el lugar del crimen, lo mismo que de interrogar a los testigos para conseguir datos sobre quienes habrían podido ser los autores y empezaron a practicase pruebas biológicas y químicas para establecer si determinada sustancia era sangre y de que especie animal en particular podría provenir.