MANUAL DE EXPLOSIONES


Autor: Ing. Felix Garces Alvarez

Perito de Incendios, Explosiones y Accidentes Aéreos

Peritaje técnico de Explosiones. -

Una explosión es la liberación en forma violenta de energía mecánica, química o nuclear, normalmente acompañada de altas temperaturas y de la liberación de gases.

Una explosión causa ondas expansivas en los alrededores donde se produce. Las explosiones se pueden categorizar como deflagraciones si las ondas son subsónicas y detonaciones si son supersónicas (ondas de choque).


El efecto destructivo de una explosión es precisamente por la potencia de la deflagración que produce ondas de choque o diferencias de presión subyacentes de duración muy corta, extremadamente bruscas.

Clasificación de las explosiones por su origen

La diferencia fundamental entre las explosiones causadas por un gas a alta presión se debe al origen de las mismas. A continuación mostramos un cuadro con la clasificación:

Explosiones Físicas

En determinados casos el gas alta presión se genera por medios mecánicos o por fenómenos sin presencia de un cambio fundamental en la sustancia química. Es decir, alcanza presión mecánicamente, por aporte de calor a gases, líquidos o sólidos o bien el sobrecalentamiento de un líquido puede originar una explosión por medios mecánicos debido a la evaporación repentina del mismo. Ninguno de estos fenómenos significa cambio en la sustancia química de las sustancias involucradas. Todo el proceso de generación de alta presión, descarga y efectos de la explosión puede entenderse de acuerdo a las leyes fundamentales de la física.

La mayor parte de las explosiones físicas involucran a un contenedor tal como calderas, cilindros de gas, compresores, etc. En el contenedor se genera alta presión por compresión mecánica de gas, calentamiento del contenido o introducción de otro gas a elevada presión desde otro contenedor. Cuando la presión alcanza el límite de resistencia de la parte más débil del contenedor se produce el fallo. Los daños generados dependen básicamente del modo de fallo. Si fallan pequeños elementos pero el contenedor permanece prácticamente intacto, la metralla proyectada resulta peligrosa como balas, pero la descarga de gas es direccional y controlada. En estas condiciones los daños causados se limitan a penetración de metrallas, quemaduras y otros efectos dañinos por gases calientes.

Cuando el fallo ocurre en las paredes del contenedor se producen proyecciones de metrallas de mayor tamaño provocando un violento empuje de la estructura del contenedor en la dirección opuesta a la descarga del gas. En este caso la liberación del gas es extremadamente rápida y genera una violenta onda de choque.

En el caso de que el contenedor almacene un líquido sobrecalentado (líquido a temperatura superior a su punto de ebullición o un gas licuado como amoníaco o dióxido de carbono) cuando el contenedor se rompa se producirá súbita evaporación del líquido. El volumen evaporado es suficiente como para enfriar el producto liberado hasta su punto de ebullición y aumentar los efectos de la presión. Este fenómeno se conoce como BLEVE (explosión de vapor en expansión de un líquido en ebullición).

Otro fenómeno es la evaporación de un líquido puesto en contacto con otra sustancia a una temperatura muy por encima del punto de ebullición del líquido. Este es el caso de la introducción de agua de tubos de calderas, cómo intercambiadores de calor o tanques de fluidos de transferencia de calor, a alta temperatura pueden provocar violentas explosiones.

Explosiones Químicas

En otros casos la generación del gas a alta presión resulta de la reacción química de un producto donde la naturaleza del mismo difiere de la inicial (reactivo), La reacción química más común presente en las explosiones es la combustión, dónde un combustible (por ejemplo metano) se mezcla con el aire, se inflama y arde generando dióxido de carbono, vapor de agua y otros subproductos. Hay otras reacciones químicas que generan gases a alta presión.

Las explosiones resultan de la descomposición de sustancias puras. Cualquier reacción química puede provocar una explosión si se emiten productos gaseosos, si se evaporizan sustancias ajenas por el calor liberado en la reacción o si se eleva la temperatura de gases presentes, por la energía liberada.

La reacción química más conocida que produce gases a alta presión por medio de otros gases o vapores, en la combustión de gases en el aire. Sin embargo, otros gases oxidantes cómo el oxígeno, cloro, fluor, etc., pueden ser sustituidos por algo, produciendo con frecuencia procesos de combustión muchos más intensos.

Los polvos y nebulizadores (líquidos en estado pulverizado) pueden generar, al quemarse en el aire o en otro medio gaseoso reactivo, gases a elevada presión. La combustión puede producirse con cualquier partícula, pero en la práctica de mayores riesgos se encuentran en las de 840 micras o menos. A medida que disminuye el tamaño más fácil se produce la dispersión y más estable y duradera resulta. Las partículas más finamente definida implica mayor riesgo al facilitar la formación de dispersiones, mantenerlas durante más tiempo y quemarse más rápidamente las partículas de mayor tamaño.

Las reacciones químicas pueden clasificarse en uniformes que son transformaciones químicas que involucran toda la masa reactiva y reacciones de propagación, en la que existe un frente de reacción, claramente definido que separa el material sin reacción de los productos de la reacción, avanzando a través de toda la masa reactiva.

REACCIONES UNIFORMES: En este tipo de reacciones la velocidad sólo depende de la temperatura y la concentración de los agentes de la reacción manteniéndose constante en toda la masa reactiva. A medida que aumenta la temperatura de la masa, la reacción se acelera alcanzando el punto de calentamiento en el que el calor generado supera al disipado por al ambiente. Puesto que se genera calor en toda la masa reactiva, pero disipa más lentamente desde el centro que desde la superficie exterior, el centro se calienta más y aumenta su velocidad de reacción.

REACCIONES DE PROPAGACIONES: Una mezcla de hidrógeno y oxígeno se puede almacenar a temperatura ambiente durante extensos períodos de tiempo sin indicios de reacciones químicas. No obstante, la mayoría de estas mezclas reaccionan violentamente si se aplica una fuente de ignición. La reacción comienza en dicha fuente y se propaga por la mezcla. Pueden diferenciarse tres zonas distintas:

  • La zona de reacción;

  • La zona de producto (detrás de la llama),

  • La zona sin reacción (frente a la llama).

Una reacción de propagación siempre es exotérmica. La reacción se inicia con una zona relativamente pequeña de alta temperatura, generada por un encendedor externo o por acumulación de calor en el núcleo de un sistema de reacción uniforme. Para que la reacción se propague, el núcleo, activado por el inflamador, debe elevar suficientemente la temperatura del material circundante de forma que entre en reacción. Cuanto más elevada sea la temperatura inicial del sistema, más fácilmente se inflama y más probable resulta la reacción de propagación, puesto que se requiere menos transmisión de energía para que entre en reacción el material circundante. Puesto que una reacción de propagación se inicia en un punto específico y se propaga a través de la masa reactiva, la velocidad de disipación depende de la propagación del frente de reacción. Las velocidades de propagación varían desde cero a varias veces la velocidad del sonido, dependiendo de la composición, temperatura, presión, grado de confinamiento y otros factores.

Determinación del potencial explosivo

Para determinar el potencial explosivo se requiere conocer la naturaleza fundamental de las sustancias procesadas, manipuladas, utilizadas o transportadas, así como las características de la instalación específica en la que las sustancias se encuentran. También debe considerarse el medio ambiente circundante.

Por lo anteriormente expuesto se deben considerar las propiedades de los materiales, del sistema y del medio ambiente:

Propiedades de los materiales

Se deben tener cuenta dos conceptos fundamentales: la severidad, es decir el tipo y potencia de la reacción; en otras palabras ¿qué daños puede causarse?, y la sensibilidad, el modo de iniciación es decir ¿qué puede provocarla?.

SEVERIDAD: Es muy importante determinar las presiones y temperaturas máximas, velocidades de aumento de presión y temperaturas, calor de reacción y las condiciones en las que dichas reacciones pueden producirse. Es recomendable conocer las propiedades del material en condiciones extremas. La severidad resulta ser difícil de determinar.

SENSIBILIDAD: Los mecanismos de iniciación de una explosión suponen una absorción de energía por los materiales. Si se elige una forma específica de energía de activación, puede determinarse la mínima cantidad necesaria para producir una reacción. Sin embargo, dicha cantidad varía ampliamente según el tipo elegido. Las relaciones entre los diferentes tipos de energía absorbida son complicadas, ya que cualquier fuente aporta energía en formas muy variadas, y sólo aquellas que puedan ser absorbidas por enlaces moleculares resultan eficaces para iniciar reacciones químicas. En la práctica aquellas aportaciones de energía que generan elevadas temperaturas localizadas, son las más propicias para iniciar una reacción química. Las más comunes son las llamas, descargas eléctricas, superficies calientes, compresión mecánica y compresión por onda de choque.

Determinaciones que se realizan en la investigación técnica de las explosiones

Peritaje técnico de explosiones.-

  • Determinación del tipo de explosión ocurrida de acuerdos a las características de los síntomas encontrados en los objetos y materiales donde se produjo el hecho.

  • Lugar de inicio de la explosión, referido al tipo, por ejemplo en el caso de una Explosione Química por detonación hallaremos el cráter de la explosión

Figura 2. Observe en círculo rojo el cráter de la explosión que pudimos hallar durante la inspección del lugar del suceso

  • Causas que produjeron la explosión.

  • Medidas profilácticas para evitar que sucedan nuevamente.

Por lo regular al realizar la inspección del lugar de la explosión se plantean resolver las siguientes cuestiones:

1. Descubrir, explicar y fijar las huellas y síntomas dejados por los procesos ocurridos en el lugar, así como ubicar el lugar del foco y determinar las posibles fuentes iniciadoras.

2. Restablecer y estudiar el ambiente que existió antes y durante la explosión y en el caso que se produzca un incendio analizar su extinción.

3. Ocupar y garantizar la conservación de elementos que puedan constituir una prueba material.

4. Elaborar las versiones relativas a la causa del hecho y recoger los elementos necesarios para su comprobación.

5. Detectar otros elementos que, aunque ajenos al proceso, puedan tener relación con la causa del hecho.

6. Los métodos de inspección utilizados en el lugar del hecho son similares a los utilizados cuando se realizan las investigaciones técnicas de incendios, es decir Excéntrico, Concéntrico y Frontal.

Al realizar la inspección de lo general a lo particular se pueden distinguir:

1. Inspección preliminar del lugar de la explosión.

2. Inspección general de zonas o partes donde se desarrolló el hecho.

3. Inspección particular de la zona de donde parten las vías de propagación de la explosión.

4. Inspección detallada del lugar donde se inicio la explosión.

5. En las filmaciones fotográficas de las explosiones, se siguen los mismos ­tipos que se plantean por la Técnica Criminalística, ellos son: Orientación, Revista, Central, detallada y comparativa

Los explosivos utilizados en hechos de explosiones

Explosivo es toda sustancia química o mezcla capaz de descomponer rápidamente, desarrollando un gran volumen de gases y calor en un espacio incapaz de contenerlo a la presión atmosférica; Deben ser sometidos a ignición a través de detonadores para que se produzca la explosión.

Un explosivo puede ser un compuesto químico o una mezcla de compuestos químicos y uno o más elementos puede ser sólido, líquido o gaseoso.

Los explosivos se clasifican en bajos y altos.

  • Explosivos bajos

Son sustancias sólidas combustibles que se descomponen rápidamente pero, sin llegar normalmente a detonar, verbigracia, las pólvoras de una base, doble base, y las mezclas de pólvora negra.

  • Alto explosivo

Se caracterizan por su extremada rapidez de descomposición, lo que se conoce como detonación. Se subdividen en iniciadores, multiplicadores y detonadores.

Iniciadores: extremadamente sensibles al choque, rozamiento y calor entre los que encontramos el Fulminato de Mercurio, plomoácido y diazodinitrofenol.

Multiplicadores: su sensibilidad intermedia entre los iniciadores y los detonadores, puede inflamarse por calor, rozamiento o impacto y pueden detonar cuando arden en grandes cantidades, comprende el Tetrilo, el Pent y el RDX.

Los detonantes comprenden los explosivos D-amatol, TNT, Tetrilo, Pentolita, Picratol, Trotonal, composiciones RDX, Torpez, DBX, HBX y otros.

Efectos de una explosión

Los efectos de una explosión son generalmente el resultado de sucesivas presiones, acompañados de calor, hay tres efectos principales:

  • Fragmentación del contenedor utilizado

  • Golpe de viento – destrucción

  • Efectos incendiarios

Los efectos de fragmentación son muy notorios cuando un metal pesado es utilizado como recipiente para el explosivo. La adición de metrallas incrementa el efecto, igual situación ocurre cuando la bomba se ubica dentro de la una edificación, pues, esté hace de contenedor.

Dentro de la fase de golpe de viento se encuentra la de presión impelente, también denominada positiva, es una capa de aire comprimido que se constituye en el frente delantero de la onda de presión que destruye rápidamente lo que se interpone a su paso, esta fuerte presión hacia el exterior del sitio de la explosión, crea un vacío parcial en el punto de detonación, que se hace mayúsculo a medida que el efecto se disipa; constituyéndose la base de represión o negativa.

Figura 3. Golpe de viento que se produjo de adentro hacia fuera de este local producto de una explosión

La acción incendiaria acompaña a una explosión, hay liberación de calor, un destello de llama se desprende y si la explosión se produce en un lugar que contiene gases de combustible o donde hay materiales combustibles, el fuego se incrementa.

Figura 4. En color blanco se puede observar el cráter de la explosión, así como la deflagración que produjo en las paredes del inmueble

Principios de prevención y protección contra explosiones

Como hemos visto para que una explosión se produzca se deben dar varias situaciones:

  • La concentración de combustible debe estar ente los límites superior e inferior de inflamabilidad.

  • Debe haber oxidantes a una concentración que supere un mínimo de seguridad.

  • Los reactivos deben mezclarse íntimamente.

  • Debe haber una fuente de ignición.

ATENTADOS TERRORISTAS

El terrorismo es una sucesión de actos de violencia que se caracteriza por inducir terror en la población civil de forma premeditada. Dentro de los comportamientos forzados por la amenaza del terrorismo en dicha población civil se incluyen la aceptación de condiciones de muy diversa índole: políticas, económicas, lingüísticas, de soberanía, religiosas, etc. Cuando este tipo de estrategias es utilizado por gobiernos oficialmente constituidos, se denomina terrorismo de Estado.

La aplicación del término terrorismo a un acto, persona u organización, suele variar considerablemente en razón de la mayor o menor adhesión que se tenga por la causa que lo inspira, y ha sido reiteradamente utilizado por los gobiernos dictatoriales para calificar los actos fundados en el derecho a la resistencia con el fin de justificar la utilización de métodos de represión ilegítimos.

Dentro de los instrumentos utilizados para implementar dicho mecanismo, o actos terroristas, se incluyen diversas formas de violencia física contra las personas, como el secuestro, la tortura o la ejecución extrajudicial; diversas formas de violencia moral, como la amenaza de las anteriores o la presión social; diversas formas de violencia contra los bienes privados y públicos, como la destrucción de los mismos con materiales explosivos o incendiarios. Finalmente, uno de los instrumentos más utilizados por los grupos terroristas es el atentado con explosivos contra blancos militares o civiles para provocar muertes indiscriminadas o no.

Deben destacarse los siguientes puntos de la naturaleza del grupo terrorista: actúa con premeditación y ventaja; su objetivo final no es la víctima u objeto afectado sino la consecución del cambio que persigue; puede adoptar en lo táctico un esquema basado en la guerrilla urbana o grupos militares clandestinos; en lo político puede asumir una imagen pública asociada con uno o varios partidos u organizaciones, o estados que pueden adoptar formas democráticas o autoritarias.

No hay que dejar de señalar, tampoco, que los actos terroristas pueden ser perpetrados por grupos no considerados terroristas. En el caso de guerras civiles, cualquiera de las facciones en pugna puede recurrir a ellos como ayuda estratégica; normalmente recurren a ellos los grupos guerrilleros; también son utilizados por organizaciones de un estado (que, o bien no tiene los recursos necesarios para establecer formalmente un conflicto bélico o bien no desea hacerlo) en otro, cuenten o no con el reconocimiento explícito de su gobierno; del mismo modo, desde el propio estado también se han llegado a crear grupos terroristas o paramilitares que utilizan métodos terroristas dentro del propio territorio del estado.

En la actualidad la denominada guerra contra el terrorismo o lucha contra el terrorismo constituye un punto fundamental en la agenda de los gobiernos y principales partidos políticos de los países occidentales, tanto es así que una parte importante de la política gira en torno a dicha cuestión. Algunos puntos de vista sostienen que se le está dando una excesiva centralidad a la cuestión del terrorismo, mayor que la incidencia que este fenómeno tiene sobre la sociedad

Si terrorista es aquel que utiliza el terror para conseguir fines políticos, hay quienes consideran que muchos ejércitos recientes han cometido tales actos

El terrorismo al que se hace referencia, usualmente es mucho más difícil de determinar, ya que es el que se ejerce con una relación de fuerzas desfavorable. Resulta difícil separar "terrorismo" de "resistencia". Un criterio sería analizar los grupos u organizaciones bajo dos aspectos:

Métodos de los grupos terroristas

Bajo el punto de vista metodológico, se puede considerar terrorista al grupo que perpetre secuestros, atentados con bombas, asesinatos, amenazas y coacciones de manera sistemática. Técnicamente, esos actos están destinados a producir terror en la población enemiga y se definen sin duda como terroristas. En sentido neutro, el término es empleado a menudo por la prensa para designar a los grupos que ejecutan esa metodología.

Armas Terroristas

Aunque prácticamente cualquier cosa puede ser considerada un arma (desde una cerilla y un palo de escoba hasta una bomba atómica), los terroristas han utilizado habitualmente armas cortas o semiautomáticas. Algunos grupos integristas han llegado a tener misiles antiaéreos. También es muy común el uso de bombas caseras de potencia variable, llegando a usar en algunos casos el propio cuerpo de los terroristas como vector de aproximación de la bomba. Cuando lo que se ha pretendido es un magnicidio a una distancia segura de su dispositivo de seguridad se suelen utilizar rifles con mira telescópica.

En general, los grupos terroristas tienden a utilizar cualquier elemento que les permita lograr sus objetivos con la mayor resonancia mediática posible, ya sean armas procedentes de los ejércitos regulares o adquiridas en el mercado internacional de tráfico de armas o se trate de medios improvisados. Especial relevancia tiene el atentado del World Trade Center del 11 de septiembre de 2001, en el que se utilizaron aviones de pasajeros secuestrados.

Figura 5. Atentado del World Trade Center EUA el día 11 de septiembre de 2001,

Los tipos de bomba más comunes suelen se:

  • Cócteles molotov

  • Bombas con temporizador o activables a distancia

  • Bombas lapa

  • Bombas trampa

  • Granadas de mano

Detonador

Dispositivo iniciador usado para explosionar bombas, cargas explosivas y otros tipos de material explosivo y dispositivos de explosión. Hay tres categorías de detonadores según su retardo:

  • Detonadores Eléctricos o no eléctricos Instantáneos (DEI),

  • Detonadores de Período Corto (DPC)

  • Detonadores de Período Largo (DPL);

Los detonadores DPC se miden en milisegundos mientras que los DPL se miden en segundos. Según su mecanismo de acción: químicos, mecánicos o eléctricos, siendo estos dos últimos los tipos más frecuentes utilizados hoy en día.

En los Artefactos Explosivos Militares (AEM) tales como granadas de mano o minas navales, los detonadores suelen ser mecánicos. Al contrario, en el uso comercial de explosivos, es más común el uso de detonadores no eléctricos (Nonel), que han desplazados a los eléctricos por su mayor seguridad.

Tipos de detonadores

Se pueden diferenciar principalmente en dos tipos: eléctricos y no eléctricos, aunque hoy en día algunas compañías ya están comercializando detonadores electrónicos, que son mucho más fiables que los eléctricos y más precisos que los no eléctricos.

La diferencia fundamental de eléctricos y no eléctricos reside en que los eléctricos se activan mediante un estímulo eléctrico y los no eléctricos necesitan de otro tipo de estímulo como el calor o una onda de choque activada a través de un tubo de transmisión por ejemplo.

Composición de los detonadores

En los detonadores comerciales, se pueden encontrar detonadores normales a los cuales se les ha añadido fusibles sensibles (la mayoría al calor, a los golpes o al tacto) en la parte superior. Estos fusibles tienen en su mayoría un material llamado "ASA", compuesto por: Azida de Plomo, Estifnato de Plomo y Aluminio.

Una vez comprimido, se coloca encima de la carga explosiva, TNT o tetril en los detonadores militares y PETN en los detonadores comerciales. Otros materiales como el DDNP (Diazodinitrofenol) se usan principalmente para reducir la cantidad de Plomo emitido a la atmósfera en las operaciones de minas y canteras. Los detonadores antiguos usaban Fulminato de Mercurio, a veces mezclado con Clorato de Potasio para conseguir más potencia, aunque cada vez más van cayendo en desuso por la gran contaminación que generaban. Los detonadores varían mucho tanto en forma como en tamaño, lo cual hace imposible establecer un número de detonador para cada tipo que existe en la actualidad.

Detonadores en otros campos

En las armas nucleares, el detonante es una bomba de fisión que provoca reacciones de fusión nucleares.

En situaciones donde se necesita una precisión de nanosegundos, especialmente en cabezas nucleares, se usan detonadores bridgewire. Este tipo de detonadores no llevan ninguna carga, sino que producen la detonación mediante una descarga eléctrica y haciéndola pasar por un cable muy fino.

Nuevos desarrollos

Un nuevo desarrollo de detonadores son los detonadores planos. Estos detonadores usan unas placas muy finas cargadas eléctricamente mediante un cable o papel de plata para provocar la primera descarga. Este es el método que se usa en los sistemas de armamento actualmente. Una variante de este concepto se usa en las excavaciones mineras, donde las placas de papel de plata son accionadas por un láser mediante un cable de fibra óptica.

Armas de destrucción masiva (ADM, en inglés WMD, weapons of mass destruction)

Son armas diseñadas para matar a muchas personas de forma indiscriminada.

Armas de destrucción masiva que han sido utilizadas o podrían utilizar algún día los terroristas:

  • Armas biológicas

  • Armas químicas

  • Bombas sucias

Otras armas de destrucción masiva

A pesar del consenso en los tres tipos de armas antes citados, existen otro tipo de armas ampliamente condenadas por la comunidad internacional, pero de uso aún hoy día, que igualmente pueden matar a mucha gente de manera indiscriminada. Hay quien dice —no sin razón— que «no es el arma la que provoca la destrucción masiva sino el uso que se le da». Entre este tipo de otras armas estarían:

  • Minas antipersonales: se cumplen las dos premisas básicas de un arma de destrucción masiva: mata indiscriminadamente y en gran número, con la salvedad de que las muertes se producen a lo largo de muchos años.

  • Bombas de racimo: usadas en bombardeos sobre ciudades, pueden ser letales para muchísimas personas ya que se dividen en múltiples ojivas que caen aleatoriamente destruyendo todo lo que hay en una cierta área. También están prohibidas por la ONU.

  • Munición de uranio empobrecido: el uranio empobrecido, usado en la fabricación de balas, proyectiles y blindajes por su alta densidad y alto punto de fusión. A pesar de su nivel bajo de radiactividad, al ser usado con la suficiente frecuencia sobre una zona de conflicto con abundante población civil puede provocar a corto y medio plazo un incremento sustancial de los casos de cáncer y malformaciones congénitas. Se han documentado casos en Kosovo y Serbia, y sobre todo en Iraq donde el ejército estadounidense las usó intensamente. Los proyectiles de uranio empobrecido, al impactar, liberan y pulverizan su carga radiactiva por lo que se los puede considerar como bombas sucias

A pesar de todo, se considera también prohibido por la comunidad internacional el uso abusivo de las armas convencionales. Quedarán para la historia los «tapices» de bombas que la aviación estadounidense y británica dejaron caer sobre las ciudades del Eje durante la Segunda Guerra Mundial, particularmente en Dresde (Alemania) y Tokio (Japón) donde en ambos casos se calcula que murieron entre 100.000 y 300.000 civiles en una sola noche —más que la suma de los civiles muertos en Hiroshima y Nagasaki (las dos ciudades japonesas destruidas por bombas atómicas).

Para la represión del terrorismo es habitual que el debate se centre en la necesidad de optar entre el respeto a los derechos humanos y la seguridad nacional. Muchas veces las medidas represivas incluyen la suspensión de los derechos constitucionales.

Todas las explosiones terroristas donde son utilizados bombas, detonadores, elementos de ignición, cables eléctricos, empaquetaduras, etc., se clasifican como Explosiones Químicas por detonación y una detonación no es más que proceso de combustión supersónica que implica onda expansiva y zona de reacción detrás de ella.

Figura 6. Atentado el 11 de marzo de 2004, también conocido como 11-M, donde fueron una serie de ataques terroristas cometidos en cuatro trenes de la red de Cercanías de Madrid

Una detonación es un drástico proceso de transformación de la energía que contiene un material, casi siempre de naturaleza química, que se intercambia a elevadas velocidades con el medio adyacente. Así, para medir el poder detonante de un material con propiedades explosivas, se utiliza la definición de "poder detonante" y se expresa en metros por segundo, dadas las características particulares del material químico en cuestión.

La detonación en sí, considerando la idea de un dispositivo detonador, es un rápido micro cambio (prácticamente instantáneo), que inyecta en el material que se pretende detonar, una cierta cantidad de energía que a éste le es imposible de acumular, almacenar, o disipar por algún otro medio. Esto hace que en el material sometido se produzca una reacción crítica, principalmente en la que su estructura molecular experimenta una drástica pérdida de su geometría estructural o deformación física. De ahí que una parte de la base científica del poder detonante esté relacionada con la geometría del contenedor, es decir, los materiales químicos pueden poseer capacidad detonante por naturaleza, pero si esta no es "reducida" convenientemente, este poder sólo representa una mínima fracción del exponente del poder energético total.

Cuando ocurre un atentado el equipo investigador centra su esfuerzo en la detección de los elementos de la bomba, proporción del cráter, niveles de resistencia que se debieran superar y destrozos causados. Todo ello proporcionará información valiosa sobre el nivel técnico de los terroristas. Es preferible siempre trabajar con mayor inteligencia que con mayor esfuerzo, por lo que en estos casos son de verdadera importancia el trabajo en equipo (Químicos, Físicos, Especialistas en explosivos y Trazólogos balísticos) para poder llegar a identificar el tipo de explosivo utilizado así como los elementos utilizados en la detonación.

BIBLIOGRAFÍA

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  • Colectivos de Autores Rusos: Profiláctica en investigación de Explosiones.

  • Escuela Técnica de Incendios, Leningrado, 1985. Química y Física de la combustión. Escuela Técnica de Incendios, Leningrado, 1975.

  • Folletos sobre atentados terroristas, Sep 2002

  • Las Explosiones y su investigación. Moscú, 1985

  • Fontes Capote, Homero: Metodología de investigación de las causas de las explosiones. L.C.C.. La Habana, 1978

  • Grover Luis. Las Explosiones y su esencia en desarrollo de la sociedad, FIU, EUA

  • Hernal Weybe Johnson. Metodología de Investigación, Universidad de Kansas, Departamento de Mecatrónica EUA

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