• coesfo

FEMINICIDIO. PARTE I





Las mujeres son objeto de múltiples formas de discriminación que violan los principios de igualdad de derechos y respeto de la dignidad humana. El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, identificó la violencia basada en el género como una de las manifestaciones de la discriminación cuya causa principal es la desigualdad de género, esto es, las relaciones asimétricas de poder entre hombres y mujeres . Constituye “una forma de discriminación que impide gravemente que [la mujer] goce de derechos y libertades en pie de igualdad con el hombre” .





La Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer definió la vionencia contra la mujer como: odo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.


Esta definición incluye hechos violentos dirigidos en contra de las mujeres por su pertenencia al sexo femenino, por razones de género, o que las afectan en forma desproporcionada.


La muerte violenta de las mujeres por razones de género, tipificada en algunos sistemas penales bajo la figura de "femicidio" o "feminicidio" y en otros como homicidio agravado, constituye la forma más extrema de violencia contra la mujer. Ocurre en el ámbito familiar o en el espacio público y puede ser perpetrada por particulares o ejecutada o tolerada por agentes del estado. Constituye una violación de varios derechos fundamentales de las mujeres, consagradas en los instrumentos internacionales de derechos humanos, en especial el derecho a la vida, el derecho a la integridad física y sexual, y/o el derecho a la libertad personal.


Sus víctimas son las mujeres en diversas etapas de desarrollo, condiciones y situaciones de vida. Los informes disponibles revelan que en las muertes violentas de las mujeres se presentan manifestaciones del ejercicio de una violencia desmedida previa, concomitante o posterior a la acción delictiva, que evidencia una brutalidad particular en contra del cuerpo de las mujeres. En muchas ocasiones la muerte se produce como un acto final de un continuum de violencia, en particular, en los casos de femicidio íntimo que son cometidos por el esposo, compañero permanente, novio, etc.


Primeramente definiremos los conceptos de Femicidio y Feminicidio, de lo cual podemos decir que no existe una definición consensuada de los conceptos de ambos términos. Su alcance, su contenido y sus aplicaciones son todavía objeto de amplios debates tanto en las ciencias sociales como en las de acción política. Sus acepciones varían según el enfoque desde el cual se examina y la disciplina que lo aborda.


El femicidio. El proceso de conceptualización del fenómeno de la muerte violenta de una mujer por ser mujer adquirió importancia en la década de 1970 cuando la expresión “femicidio” (o "femicide" en inglés) fue acuñada por Diana Russell. Esta expresión surge como alternativa al término neutro de "homicidio" con el fin político de reconocer y visibilizar las discriminación, la opresión, la desigualdad y la violencia sistemática contra la mujer que, en su forma más extrema, culmina en la muerte.De acuerdo con la definición de Russell, el femicidio se aplica a todas las formas de asesinato sexista, es decir, “los asesinatos realizados por varones motivados por un sentido de tener derecho a ello o superioridad sobre las mujeres, por placer o deseos sádicos hacía ellas, o por la suposición de propiedad sobre las mujeres.


En América Latina, la expresión "femicidio" ha sido definida de diferentes formas como: "el asesinato misógino de mujeres por hombres", el asesinato masivo de mujeres cometido por hombres desde la superioridad de grupo"; o "la forma extrema de violencia de género, entendida como violencia ejercida por hombres contra las mujeres en su deseo de obtener poder, dominación y control". Estas definiciones advierten acerca de la existencia de sistemas patriarcales más amplios de opresión de las mujeres.


El feminicidio. En desarrollo del concepto anterior, la investigadora mexicana Marcela Lagarde acuñó el término “feminicidio”. Lo definió como el acto de matar a una mujer solo por el hecho de su pertenencia de sexo femenino pero confirió a ese concepto un significado político con el propósito de denunciar la falta de respuesta del Estado en esos casos y el incumplimiento de sus obligaciones internacionales de garantía, incluso el deber de investigar y de sancionar. Por esta razón, Lagarde considera que el feminicidio es un crimen de Estado. Se trata de "una fractura del Estado de derecho que favorece la impunidad". El concepto abarca el conjunto de hechos que caracterizan los crímenes y las desapariciones de niñas y mujeres en casos en que la respuesta de las autoridades sea la omisión, la inercia, el silencio o la inactivad para prevenir y erradicar esos delitos.


Por su parte, Julia Monárrez considera que “[el]feminicidio comprende toda una progresión de actos violentos que van desde el maltrato emocional, psicológico, los golpes, los insultos, la tortura, la violación, la prostitución, el acoso sexual, el abuso infantil, el infanticidio de niñas, las mutilaciones genitales, la violencia doméstica, y toda política que derive en la muerte de las mujeres, tolerada por el Estado.






A pesar de esas diferencias conceptuales, los marcos normativos de la región utilizan indistintamente los términos “femicidio” y “feminicidio” para referirse a la muerte violenta de mujeres por razones de género, diferenciándolos del concepto neutral en términos de género de homicidio.


Independientemente de la terminología que se adopte, estas situaciones de VCM presentan características comunes: están fundadas "en una cultura de violencia y discriminación basada en el género", que “tiene sus raíces en conceptos referentes a la inferioridad y subordinación de las mujeres". El uso del concepto de fimicidio/feminicidio y su diferencia con el homicidio permite visibilizar la expresión extrema de violencia resultante de la posición de subordinación, marginalidad y riesgo en el cual se encuentran las mujeres.


En suma, los feminicidios son el reflejo de una cultura de odio y discriminación hacia las mujeres y un índice del fracaso del sistema de justicia penal para sancionar a los perpetradores de estos crímenes.


Los tipos de feminicidios: activos o directos y pasivos o indirectos


A decir de la Relatora especial, y recogiendo la experiencia internacional, clasifica las muertes violentas de las mujeres por razones de género en dos categorías: las activas o directas y las pasivas o indirectas.


Los femicidios activos o directos incluyen:

  • Las muertes de mujeres y niñas como resultado de violencia doméstica, ejercida por la pareja en el marco de una relación de intimidad o de convivencia;

  • el asesinato misógino de las mujeres;

  • las muertes de mujeres y niñas cometidas en nombre del "honor"

  • las muertes de mujeres y niñas relacionadas con situaciones de conflicto armado (como estrategia de guerra, opresión o conflicto étnico):

  • las muertes de mujeres y niñas relacionadas con el pago de una dote;

  • las muertes de mujeres relacionadas con la identidad de género y con la orientación sexual (femicidios lesbofóbicos);

  • el infanticidio femenino y la selección de sexo basada en el género (feticidio); y

  • las muertes de mujeres y niñas relacionadas con el origen étnico y la identidad indígena.


Los femicidios pasivos o indirectos incluyen:

  • las muertes debidas a abortos inseguros y clandestinos;

  • la mortalidad materna

  • las muertes por prácticas dañinas (por ejemplo, las ocasionadas por la mutilación genital femenina);

  • las muertes vinculadas al tráfico de seres humanos, al tráfico de drogas, a la proliferación de armas pequeñas, al crimen organizado y a las actividades de las pandillas y bandas criminales;

  • la muerte de niñas o mujeres por negligencia, por privación de alimento o maltrato; y

  • actos u omisiones deliberadas por parte de funcionarios públicos o agentes del Estado.

La calidad de la investigación penal

El deber de investigar es una obligación de medio y no de resultado, que debe ser asumida por el Estado como un deber jurídico propio y no como una simple formalidad condenada de antemano a ser infructuosa.


La investigación debe ser exhaustiva, esto es, debe agotar todos los medios legales disponibles y estar dirigida a la determinación de la verdad, la captura, el enjuiciamiento y el castigo de los responsables. Como tal, la investigación debe estar orientada a examinar todas las líneas de investigación posibles. Como lo recuerda el protocolo de Minnesota, la investigación debe permitir:


a. identificar a la víctima; b. Recuperar y conservar los medios probatorios relacionados con la muerte, y otras pruebas asociadas con el lugar de intervención y el manejo del cadáver para ayudar a la identificación de los responsables intelectuales y materiales de los hechos, especialmente cuando están o puedan estar involucrados agentes estatales; c. identificar todos los posibles testigos y obtener declaraciones de ellos con respecto de la muerte;

d. Determinar la causa, la forma, la ubicación y la hora de la muerte, así como toda modalidad o práctica que pueda haber provocado la muerte; e. Distinguir entre muerte natural, muerte accidental, suicidio y homicidio. En el caso de muertes violentas de mujeres o de suicidio, el equipo investigador debe presumir que se trata de un femicidio; f. identificar y aprehender a la persona o personas que hubieran participado en el delito;

g. Someter al perpetrador o perpetradores sospechosos de haber cometido el delito a un tribunal competente establecido por la ley.


¿Como identificar un feminicidio?


Si bien todos los feminicidios pueden ser calificados como homicidios en los términos de la legislación penal vigente en los países de la región, no todos los homicidios de mujeres son susceptibles de ser calificados como feminicidios. Aunque la muerte de una mujer puede ser violenta, como por ejemplo en un accidente de tránsito, el móvil del hecho puede no estar relacionado con su condición de ser mujer o no estar motivado por razones de género, como por ejemplo cuando la muerte de una mujer se presenta como consecuencia del hurto de su vehículo.


Con el fin de establecer la especificidad del fenómeno delictivo, deben ser considerados como femicidios las muertes violentas de mujeres que denotan una motivación especial o un contexto que se funda en una cultura de violencia y discriminación por razones de género.


Los factores que hacen diferente el delito de femicidio con el homicidio de un hombre, e incluso con el homicidio común de una mujer, destacan que, a través de la muerte violenta, se pretende refundar y perpetuar los patrones que culturalmente han sido asignados a lo que significa ser mujer: subordinación, debilidad, sentimientos, delicadeza, feminidad, etc. Esto significaque el agente femicida o sus actos reúne alguno o algunos patrones culturales arraigados en ideas misóginas de superioridad del hombre, de discriminación contra la mujer y de desprecio contra ella y su vida.



Tabla del programa metodológico de investigación

La aplicación de un adecuado programa de trabajo deberá permitir que la investigación sea:

Efectiva, que alcance el objetivo de producir una teoría del caso que sirva para presentar una acusación sólida con el debido respaldo probatorio; Lógica, que provea una explicación razonable de los hechos, su naturaleza delictiva y los eventuales responsables del delito de femicidio, amparada en los elementos materiales probatorios y la evidencia física recolectados; y Persuasiva, que logre el convencimiento del juez o de la jueza o tribunal de control de garantías acerca de la necesidad de adoptar medidas idóneas y legales durante el proceso de investigación como la interceptación de comunicaciones, la obtención de fluidos corporales, los cateos y registros, la prisión preventiva, etc. La pretención deberá ser también la de convencer al juez o a la jueza o tribunal de sentencia, más allá de la duda razonable, acerca de la validez y veracidad de la teoría del caso de la acusación.


Una de las características importantes de la investigación es la de determinar las circunstancias de tiempo, modo y lugar de la ocurrencia de la muerte:

  • ¿se produjo una muerte violenta de una mujer? ¿con la información recabada de manera preliminar es posible identificar si fue una muerte accidental, suicidio, homicidio?

  • ¿cómo murió la víctima?

  • ¿quién es la víctima?

  • ¿cúal era la edad de la víctima al momento de la muerte? ¿se trata de una niña o una adolescente?

  • ¿presenta el cuerpo signos de violencia sexual? ¿fueron recabados los indicios de manera correcta en el lugar de intervención?

  • ¿Presenta el cuerpo signos de violencia física que evidencian crueldad o ensañamiento contra el cuerpo como lesiones o mutilaciones?

  • se trata de una víctima que ha estado desaparecida o incomunicada? ¿se identificó su suerte o paradero?

  • ¿en qué lugar ocurrió el hecho? ¿era un sitio público o privado? ¿en qué lugar se encontró el cuerpo de la víctima? ¿el cadáver fue expuesto, arrojado o encontrado en un lugar público?

  • ¿se encontraron dos o más cuerpos? ¿a qué tipo de contexto corresponde ese lugar? ¿cómo puede interpretarse ese lugar?

  • ¿es necesario visitar e investigar otros lugares relacionados con el lugar de intervención de hechos, como su domicilio, lugar de trabajo de la víctima, vivienda de los familiares, las instituciones de educación de los/las hijos/as.


Como podemos leer, el estudio y análisis de un Feminicidio va más allá de un simple estudio, es todo un trabajo de comprensión del hecho que investigamos, los contextos sociales y de procuración de justicia deben ir de la mano.


Fin de la primera parte.


Colegio de Especialistas Forenses S.C.




























519 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo